En este nuevo número sobre mitología, continuación de la primera entrega que escribí hace un tiempo, os hablaré de Bahamut. En los videojuegos, más concretamente en la saga Final Fantasy, Bahamut es representado como una invocación, seres muy poderosos a las órdenes de quienes los llaman (invocadores).

Bahamut

En los primeros Final Fantasy solía ser la invocación más poderosa, incluso, llegando a ser el Dios de las invocaciones, el que las creó a todas. En los últimos capítulos sigue estando dentro de el grupo de las más poderosas, pero hay algunas (las “secretas” u “ocultas”) que son todavía más poderosas que él.

En la mitología tiene varios papeles, y bastante distintos según la que sea. La más actual lo representa como el Rey de los dragones, o uno muy poderoso dentro de ellos, ya que tiene un alma guerrera.

Pero la más curiosa, es su representación en la mitología Árabe.

En ella, es una criatura acuática que habita en un mar inmenso, encima de él está un enorme toro llamado, Kujata, el cual se dice que tiene cuatrocientos ojos, cuatrocientas narices, cuatrocientas bocas, cuatrocientas lenguas, cuatrocientos oídos y cuatrocientas patas y varios apéndices entre ellos, entre los cuales hay 500 años de viajes para llegar hasta el otro.

Encima de Kujata se encuentra un rubí en el cual hay un Ángel que a su vez soporta los siete infiernos, que, los cuales soportan a la tierra y en ella se hayan los siete cielos.

Sí, un ser monstruoso.