En mayo podría acabar la vida humana tal y como la conocemos, y no solo eso, si no que también podría desaparecer una buena parte del universo.

Todo esto se debe a un laboratorio Europeo construido en Ginebra, el Large Hadron Colíder (LHC). En el están trabajando en un proyecto muy ambicioso, el más ambicioso de la historia de la humanidad: un acelerador de partículas, con el cual buscan crear materia de máxima masa, para estudiar los tres horizontes evolutivos de masa en el universo, la masa ligera, la masa extraña más pesada (componente de las estrellas de neutrones) y la masa tau, probable componente de los agujeros negros.

Estas masas podrían ser las causantes de las estrellas, estrellas de neutrones y los agujeros negros.

Dos científicos, el estadounidense Walter Wagner y el español Luis Sancho, han denunciado al Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), que gestiona el LHC, al Gobierno de Estados Unidos.

Con la teoría de que cuando el LHC haga entrar en funcionamiento el acelerador de partículas (en mayo de 2008), podría crear un agujero negro que se tragará el planeta y podría originar una materia extraña que convertiría la Tierra en una estrella de neutrones sin vida.

Lo que se pide en el juicio es una orden para evitar el funcionamiento del LHC hasta que se obtengan los resultados del GLAST, un satélite americano que tiene como función principal encontrar pruebas o no de la evaporación de agujeros negros.

Todo quedará decidido en mayo de este mismo año, donde hay varias posibilidades, por una parte podría acabar la existencia de la humanidad con buena parte del universo; por otra se podría impedir el funcionamiento del acelerador de partículas hasta que el satélite GLAST de resultados; o bien el LHC pondría en funcionamiento el acelerador de partículas y no pasaría nada.