Este juego se trata de que entre todos realicemos una historia conjunta, poniendo cada uno un episodio de esta visto por un punto de vista de un personaje distinto (pero siempre en 3ª persona). Por lo tanto, cada persona tendrá un personaje y contará lo que le suceda a este, siempre enlazando con lo que le ha sucedido a los otros y sin salirse de la historia; presumiblemente porque habrá un tema principal con su historia y no es necesario contar el pasado ni el transfondo de cada personaje.
Reglas:
- Todo lo que no sea relacionado con la historia se pone entre paréntesis, ya sean peticiones para entrar, comentarios o similares.
- Para entrar no vale empezar a escribir, sino que habrá que decirlo (sin olvidar hacerlo entre paréntesis) y entrar cuando sea oportuno.
- No vale salirse del tema ni crear personajes ajenos a la historia, la cuál será de una temática de mafiosos.
Empezamos a partir de ya: (todo lo que no sea de la historia, entre parentesis).
(True David).
Personaje:
Tommy Santoro - Ex-boxeador que regenta un restaurante italiano en el Bronx, este restaurante sirve como tapadera para una familia de la mafia con la cuál Santoro está asociado.
Comenzamos:
Aquella noche iba a ser larga, la cantidad de gente era considerable, al parecer hoy se habían decidido todas las familias del barrio a salir de cena. Pizzas, canelones, lasagnas, macarrones, spaghettis... iban y venían platos de la cocina a las mesas; pero el que no paraba era Tommy, todos querían escuchar alguna de sus historias sobre viejos combates para amenizar la cena, y Tommy no podía negarse, esas historias generaban tantos clientes casi como la comida.
La noche pareció acabarse a las 23:00, la gente se fué retirando a sus hogares para descansar, Tommy estaba bastante cansado, entre la cocina y las mesas no había parado en toda la noche. Decidió ir a la trastienda a jugar algo al póker y echar un trago, todavía tenía cosas por hacer y tenía que repostar. Mientras jugaban la partida un grupo de tres hombres entró en el bar, era muy tarde pensó Tommy, pero enseguida se dió cuenta de quién eran y por qué estaban ahí. Conocía a esos tres tipos, dos eran hermanos, los Triviani, eran dos perros de la calle que se vendían al mejor postor, pero como guardaespaldas eran los mejores del barrio. El tercero era un viejo amigo suyo, Fred Giugliani, hijo de un viejo capo de Detroit que acabó durmiendo con los peces tras joder a quién no debía. Freddie no venía por aquí desde hacía siete años, pero Tommy aún así se alegraba de verlo:
Santoro: ¡Mira a quién tenemos! ¡Venid chicos, Freddie ha vuelto!
Giugliani: ¿Tanto te alegras de verme? Pensé que por aquí ya no se me quería.
Santoro: ¡Cómo no se te va a querer! Te fuiste sin avisar, hasta que oímos que estabas en Miami haciendo pasta no paramos de buscarte... ¿Cómo te ha ido?
Giugliani: Me han tratado bien en el Sur... pero he venido a probar tu lasagna y no a narrar mi epopeya... dicen que es la mejor de la ciudad.
Santoro: Si, y mis pizzas las mejores del estado, jajaja.
Giugliani: Jajaja, no me iré sin probarlas.
Santoro: Sentaos donde queráis, ah, y yo no os dejaré marcharos sin que os invite a nuestro vino de la casa. (A la cocina) ¡Nick, traenos una botella!
Tomaron los cuatro asiento mientras Nick, un chico que ayudaba a Tommy en cocina, les traía una botella.
Santoro: Nick, saca una de las pizzas del horno.
Nick: Vale Tommy, por cierto, hoy tengo que marcharme a las doce que mañana tengo que estudiar.
Santoro: Traenos las pizzas y ya puedes marcharte, estudia y lábrate un futuro no como esta panda y yo.
Nick trajo las pizzas y se fué, mientras comían estuvieron charlando de todo un poco, principalmente de la comida que estaban en ese momento degustando.
Giugliani: Dios, tenías razón, son las mejores pizzas que he probado nunca... ¿Qué llevan?
Santoro: Receta de la casa, no te diré más que que llevan un ingrediente que me encanta: Tabasco.
Giugliani: Pues está deliciosa, has de enseñarme a hacerlas.
Santoro: Cuando me digas a que has venido a la ciudad, jajaja.
Giugliani: Jajaja, no se te escapa una, ni en el ring ni aquí. Te llamaré el jueves, ya quedaremos y te presentaré a un par de tíos que quiero que conozcas, he venido a hacer negocios con ellos.
Acabaron de comer y se despidieron, a Tommy le agradó mucho aquella visita y esperaría al jueves a ver de que iba todo el asunto que se traía entre manos Freddie.
(personaje:Nick Richards Ocupacion-camarero a tiempo partido en el restaurante de Santoro. Estudiante de económicas)
hoy iba a ser una noche muy larga, fue lo primero que penso el joven nick Richards cuando vio a toda esa gente, habian venido de todas partes de NY, seguro, tendría que trabajar bastante y eso no le gustaba.Fue a las 23:00 cuando parecio haber acabado todo, Nick estaba recogiendo las pocas mesas que estaban sucias cuando oyo la puerta, el propio santoro había ido a abrir, nick oyo risas, se tranquilizo, eran conocidos.
santoro: Nick, saca una de las pizzas del horno.
Nick: Vale Tommy, por cierto, hoy tengo que marcharme a las doce que mañana tengo que estudiar.
Santoro: Traenos las pizzas y ya puedes marcharte, estudia y lábrate un futuro no como esta panda y yo.
Siempre sobraban unas pizzas Santoro siempre hacia demasiada comida por lo que se las llevó enseguida y se marchó.
La noche era calida, y tranquila, desgraciadamente Nick tenía que ir andando hasta el east side, y eso estaba al otro lado de central park. No le gustaba ir por el parque, demasiadas leyendas urbanas como para ignorarlas, pero tenía prisa como para bordearlo.
Cuando llegó al east side agradeció al cielo de que no le hubiera pasado nada, no sería la primera vez que le atacaban.parecía que todo estaba saliendo bien cuando entonces oyó un derrape, un coche iba directo hacia el, y de la que pasarona su lado lanzaron un maletin, despues de este coche aparecieron otros dos que le seguian, Nick se agachó a coger el maletín, lo abrió y en el encontró una gran cantidad de billetes, lo único que se le ocurrió fue hablar con Santoro, pero tendria que esperar al día siguiente, estaba cansado como para regresar.